La Plataforma de Materiales se basa en los criterios exigidos por las 3 certificaciones de sostenibilidad con mayor implantación en España. Hemos clasificado los impactos más importantes por áreas, para garantizar que se evalúan los aspectos sociales, ambientales y económicos en cada producto.

Organización de las áreas:

Estárea evalúa los impactos generados por el consumo de energía en todo el ciclo de vida del edificio.  

Sus principales objetivos son: 

  • Reducir el impacto del consumo de energía en la fabricación y transporte de los materiales de construcción. 
  • Reducir el consumo de energía en la fase de uso del edificio y la generación de impactos en función de los siguientes criterios: 
  • Reducir la demanda energética 
  • Incrementar la eficiencia de las instalaciones y equipos 
  • Potenciar las  energías renovables  en el edificio. 

Los criterios de esta área evalúan medidas relacionadas con:

  • El tratamiento del terreno, su permeabilidad al agua y su recuperación en caso de tratarse de terrenos contaminados.
  • El diseño de los jardines, con el objetivo de optimizar el consumo de agua y favorecer la biodiversidad.
  • Los residuos sólidos urbanos generados y su tratamiento para reducirlos y facilitar su reutilización o reciclaje.
  • La gestión de transporte que fomente el uso de vehículos públicos, eficientes y, en particular, el uso de bicicletas y los desplazamientos a pie.
  • La iluminación exterior para evitar la contaminación lumínica.

El edificio consume y gestiona recursos naturales. En esta área se evalúan el consumo y los impactos generados en la gestión de estos recursos. 

Sus objetivos más destacados son: 

  • Reducir el consumo de agua potable. 
  • Incentivar la reutilización y reciclado de materiales. 
  • Elegir materiales con un menor impacto ambiental. 
  • Gestionar adecuadamente los residuos generados en el proceso de construcción y demolición del edificio. 

Un edificio respetuoso con el medio ambiente debe garantizar la salud y el bienestar de las personas. Para ello, es importante diseñar y construir edificios que aseguren una alta calidad en su interior, y que promueven: 

  • Condiciones de humedad y temperatura óptimas. 
  • Reducir y eliminar contaminantes en el ambiente interior. 
  • Garantizar una buena iluminación tanto natural como artificial. 
  • Garantizar un correcto comportamiento acústico, disminuyendo el efecto de reverberación y asegurando el aislamiento entre zonas con distinto uso y con el exterior. 

La labor social de los edificios se evalúa en una serie de criterios que nos recuerdan que las personas son centrales en el planteamiento de un edificio. Por supuesto, también son fundamentales los aspectos económicos que afectan a promotores, usuarios y propietarios. 

Los objetivos más destacados en esta área son: 

  • Favorecer el acceso universal. 
  • Mejorar la calidad de vida de los ocupantes. 
  • Generar espacios de calidad que faciliten el descanso y esparcimiento. 
  • Reducir el coste de construcción y del uso y mantenimiento de los edificios. 

La sostenibilidad constituye uno de los vectores de investigación, desarrollo e innovación más importantes de las empresas. Cada día, nuevos materiales y sistemas salen al mercado para mejorar el comportamiento de los edificios, y aumentar sus prestaciones, y reducir su impacto medioambiental. 

Por ello, todas las herramientas de certificación reconocen el valor de la innovación en materiales y soluciones constructivas.